NOSTALGIA
Mi hermanito se ha ido, pero nadie mas entro, al parecer la hora de visita ha terminado, ahora solo me queda esperar. No escucho ningún ruido, parece que estoy sola y eso me da mucho miedo, nunca había sentido tanto miedo en mi vida, siempre he tenido a alguien a mi lado, pero la sensación de soledad que siento ahora es inmensa.
En estos momentos no me importaría que regresaran mis padres, no son la mejor compañía, pero seria agradable no estar sola. Pero lo mas seguro es que solo quede mi hermano afuera del cuarto. Pues mis padres habrán regresado a sus vidas.
No se cuanto tiempo a pasado, pero para mi ha sido mucho de esta soledad, por fin han entrado un par de personas, las dos son mujeres y no dejan de hablar y de reírse. Una de ellas esta muy cerca de mi y le dicta unos números a la otra, al parecer son enfermeras.
Que lastima de vida, esta muy joven la muchacha.
En el historial dice que tiene 21 años
¿Y por que esta aquí? ¿Que le paso?
Es una de las victimas del incendio de la discoteca, salio en todos los noticieros
Así lo recuerdo, no quedaron muchos sobrevivientes, creo que solo 15 o 20 personas
Si, pero ya sabes, todos eran niños riquillos y pues al dueño lo andan buscando para entambarlo
¿Pero, apoco por el humo esta en coma?
No, se golpeo la cabeza, todo indica que fue con una de las lámparas del local, tiene un traumatismo muy severo y no es seguro que despierte, de hecho es un milagro que este con vida
¿Su familia ya sabe de esto?
No, el doctor no les ha querido decir nada hasta que las pruebas terminen y que el diagnostico sea seguro
Pobre muchacha, solo depende de que tan fuerte sea ella.
¿Que? Escuche bien, es un milagro que este aquí, pero no me siento débil, no siento que mi vida penda de un hilo, yo quiero despertar.
Me preocupa mas el hecho de que solo 20 personas sobrevivieron, ¿Carlos estará entre ellos? Lo mas seguro es que si, algo en mi me dice que el esta bien y que pronto lo veré. Pero las ansias de escuchar su voz han crecido, necesito saber realmente que el esta bien.
Es extraño saber que mi vida esta en peligro, y no puedo hacer nada, es mas ni mi familia lo sabe, hasta parece broma, pero los recuerdo van llegando a mi mente, toda mi vida, mi infancia, mi adolescencia la empiezo a recordar como si la hubiera vivido ayer.
MI INFANCIA
Siempre he vivido en la misma casa y he tenido mi propio cuarto, juguetes nunca me faltaron, la mejor muestra de cariño que recibía de mis padres, en mi cumpleaños, en pascua, en navidad, año nuevo y día de reyes, siempre tuve los mejores juguetes. Pero los mejores regalos venían, cada que mis padres discutían y mi hermano y yo estábamos presentes.
Los mejores momentos de mi infancia los pase lejos de mi casa, en el kinder y la primaria, ahí tenia muchos amigos con los que podía jugar y reírme, pero regresando a mi casa por lo regular jugaba sola, a mi madre nunca le gusto que mis amigas fueran a la casa y menos que yo fuera a la casa de alguien. Mi hermano vivía una situación similar por eso nos hicimos compañeros de juegos.
Algunas ocasiones salíamos los fines de semana, mi padre nos llevaba al parque, al zoológico, al circo o al cine. Nos compraba todo lo que le pedíamos, esos eran los momentos que mas disfrutaba con mi familia. También una vez al año salíamos de vacaciones, por lo regular íbamos a Europa.
A mi me encantaba salir de viaje, estar en el aeropuerto y ver toda la gente pasar y luego llegar a ciudades en donde todos se vestían muy diferente a lo que yo estaba acostumbrada a ver y me divertía mucho escuchar como hablaban, con palabras que yo no entendía, pero todos esos sonidos se me hacían muy graciosos.
Esos momentos es cuando realmente nos podían llamar familia, mi padre se olvidaba de todos sus negocios y mi madre se olvidaba de la etiqueta, todos nos divertíamos, pero nada es eterno y teníamos que regresar de nuevo a nuestras vidas.
La relación con mis parientes tampoco era buena, mis tíos y mis tías son iguales a mis padres y mis primos son unos odiosos, bueno casi todos, mi prima Cecilia es muy buena persona, aunque casi nunca nos veíamos cuando éramos niñas, cada que nos encontrábamos, nos veíamos con gusto. Con ella siempre pude jugar sin pelearme. Y no me molestaba compartir mis juguetes con ella.
Aparte de Cecilia solo a alguien mas le puedo dar el titulo de amiga, a Mariana, a ella la conocí en la primaria, siempre estuvimos en el mismo salón, de hecho ella es la amiga mas vieja que tengo, pues siempre estudiamos juntas, hasta le fecha.
Con Mariana compartí cada recreo en todo el transcurso de la primaria, aunque no me dejaban ir a su casa, le podía hablar por teléfono todas las tardes, a las 4 y solo 20 minutos. Pero nuestra amistad crecía día con día siempre fuimos cómplices de travesuras.
MI ADOLESENCIA
Luego mi madre y la suya empezaron a trabajar juntas en un proyecto de caridad y eso hizo que empezáramos a convivir mas, ahora también en las tardes y los fines de semana estábamos juntas.
Nos convertimos en una especie de hermanitas y después vino la secundaria, las dos entramos en la misma escuela y también en el mismo salón. Eso nos emocionaba mucho y el día que entramos, a pesar que estábamos nerviosas, juntas lo superamos. En esos momentos mi madre se acercaba mucho a mí y me dejaba ir a fiestas solo con la condición de que fuera con Mariana.
Aunque al principio no iba mucho a esas fiestas, por que tenia otras actividades culturales, que mis padres me obligaban a tomar, como ballet y violín. Pero no duraron mucho, solo hasta segundo de secundaria que deje mis actividades, fue que comencé a ir mas seguido a las fiestas. Fue en mi tercer fiesta donde probé mi primer cigarro, un amigo de mi hermano me lo regalo y entre Mariana y yo no los fumamos, bueno al menos hicimos el intento, pero en cada fumada nos ahogábamos, pero nos sentíamos gente grande.
También en segundo de secundaria en una de esas fiestas recibí mi primer beso y también mi primera chela. Mi primer beso si es que se puede llamar así, me lo dio el chavo mas guapo de la secundaria, o al menos yo lo veía así, ya estaba muy avanzada la fiesta y yo casi estaba dormida y el ya estaba borracho, entonces se acerco, sus labios apenas tocaron los míos, entonces el apenas alcanzo a quitar su cara de enfrente de la mía y vomito. Tal vez no sea la historia mas romántica, pero ese fue mi primer beso.
Al otro día nos hicimos novios y pues ya me dio un buen beso, no duramos mucho, tan solo una semana pero el fue mi primer novio. Poco tiempo después mi hermano me presento a uno de sus amigos, se llamaba Alberto. Con el dure mas tiempo y con el experimente lo que es querer a alguien, tuvimos un noviazgo de un año, a ese niño lo quise mucho, lastima que no funciono, el me puso el cuerno con una de mis primas.
A Alberto lo quise tanto, no podía concebir la vida sin el, a mi madre no le gustaba que yo tuviera novio, decía que era muy chica para esas cosas y a mi padre menos, el no toleraba esa clase de comportamientos. Por eso mis novios de secundaria fueron en su mayoría a escondidas. Con Alberto siempre encontraba pretextos para poder salir con el. Tanto Ceci como Mariana me cubrían, siempre decía que iba a hacer tarea en casa de Mariana o iba a visitar a Ceci.
Alberto varias veces me pidió tener relaciones con el, pero ahí si pensaba que éramos muy chicos para eso y además no me llamaba la atención. Tenia la grandiosa idea de llegar virgen al matrimonio, creo que todas pensamos en eso cuando somos pequeñas, pero a la mera hora es muy difícil.
Lo más grandioso de pasar a tercero de secundaria, era que nosotros éramos los grandes de la escuela y además en ese año cumplía mis quince. La fiesta fue muy linda, en esa ocasión mi padre cumplió todos mis caprichos y la fiesta se hizo a mi modo, tuve 10 chambelanes y tuve cuatro bailes además del vals. Recuerdo que uno de los chambelanes era mi novio, se llamaba Ricardo, con el dure un poco mas de 6 meses, de hecho fue mi novio solo en la temporada que ensayábamos para la fiesta, era un niño súper lindo, pero súper borracho, el fue al primer hombre que vi desnudo, desafortunadamente fue el día de mi fiesta, pues entre sin tocar al cuarto donde los chambelanes se estaban cambiando, el fue al único que vi desnudo y además no hizo nada por taparse, eso se me hizo de los mas desagradable, por eso lo termine esa misma noche.
Toda la fiesta me la pase bailando con Ceci y Mariana. Es de esos momentos que una no puede olvidar, por que todo sale perfecto. Desafortunadamente tenía que terminar y al otro día con la cruda y todo, mi padre me dio la noticia de que la preparatoria la iba a cursar en un colegio solo para señoritas. Solo me entrego la hoja donde decía que ya estaba inscrita, nunca pregunto mi opinión, desde ese día mi comportamiento fue más rebelde hacia mi padre.
El ultimo recuerdo que tengo de la secundaria es mi fiesta de graduación, que la verdad me divertí mucho, pero la nostalgia estaba en el aire, solo por el hecho de que no iba a ver muy seguido a todos mis amigos. Lo único bueno de entrar a ese colegio solo para señoritas es que a Marina también la habían inscrito. Por lo menos no iba a estar sola.
Cuando entre a la prepa, que era una escuela dirigida por monjas, al principio no fue difícil pues Mariana estaba conmigo y fue ahí donde conocí a Daniela, el primer año las tres nos volvimos inseparables, hacíamos todo juntas, íbamos de compra, hacíamos la tarea, las fiestas, las pedas pero a Marianita como que si le entraron las ideas que las monjas nos enseñaban y se volvió una santurrona, era la que nos ponía limites a Daniela y a mi cuando tomábamos.
Ya en el segundo año Mariana se fue alejando de nosotros y eso estuvo mejor por que se volvió una carga insoportable, parecía que llevaba a mi madre a todos lados, siempre cuestionando todo lo que hacia y tachando mis acciones, el acabose fue cuando Daniela llevo un cigarro de Marihuana, ahí Mariana puso el grito en el cielo y dejamos de frecuentarnos. Aun es mi amiga pues seguimos haciendo la tarea juntas, pero ya no salimos juntas a ningún lado, claro a menos que sea de compras.
Ahora Daniela es mi mejor amiga y puedo confiar en ella, pero aunque me duela ya no puedo confiar en Mariana, se que no le dice nada a mi madre de lo que hago, pero posiblemente algún día se lo diga.
MARIANA
Otra vez esas dos voces, son las enfermeras y al parecer están haciendo la misma rutina de hace rato. Una le dicta números a la otra.
Esto es nuevo, ahora me están tratando de levantar, ahora siento que mojan mi cuerpo, que extraña sensación.
- Hay que apurarnos en bañar a esta niña, todo por que querías desayunar ya se nos hizo tarde
Pues lo siento, pero mi estomago es primero
Si pero sabes que estas familias de riquillos como se ponen si no encuentran a sus enfermos bien limpiecitos a la hora de la visita, además su mama se quedo toda la noche y nada mas esta al pendiente de que atendamos bien a su hija.
No me apresures, aun falta 20 minutos para que empiece la hora de la visita
Si pero también le tenemos que volver a poner pomada en todas sus quemaduras y eso si lleva tiempo
Bueno ya deja de regañarme y mejor apurate
Cada que entran estas viejas me sorprenden con la información que me dan, si entendí bien, ya ha pasado un día entero, ya paso la noche y ni la sentí, el tiempo esta volando en mi cabeza. Además no puedo creer que mi madre se la haya pasado la noche aquí en el hospital.
Supongo que ella será la primera en entrar, a menos de que llegue alguien más en estos 20 minutos. Me gustaría que fuera el Ratón, Carlos o Daniela. Aunque realmente ya conociendo mi situación no me importa quien entre a verme.
Oigo la puerta, alguien ha entrado, no es necesario que se acerque mas para reconocer quien es, ese perfume, ese olor solo puede pertenecer a alguien, a Mariana.
Hola amiguita, me siento muy mal al verte en esta situación, pero los doctores dicen que no es nada grave y que pronto despertaras, espero que sea así. Aunque nos hemos distanciado un poco sabes que te sigo queriendo mucho y si un día hice algún comentario que no fue de tu agrado, te pido que me disculpes, todo lo hacia por que quería protegerte y no quiero que nada malo te pase.
Marina esta llorando, bueno de ella no me extraña, ella siempre ha sido, muy tierna por llamarla de una manera. Aunque si supiera la verdad de mi situación, ¿En que momento los doctores le piensan decir a mi familia la verdad? Ellos todavía están engañándose con falsas esperanzas.
Lo siento por Mariana que llora por una esperanza vacía. Desde que nos conocimos siempre ha sido muy chilloncita la niña. Lloraba por todo y yo siempre la tuve que estar consolando, a pesar de que ella es mas grande que yo, bueno solo por un mes, pero es mas grande.
Siempre he envidiado la familia que ella tiene, es hija única, y sus papas mas parecen sus amigos que sus padres, en su casa siempre hay sonrisas y si tienen problemas, los saben esconder muy bien, por que yo nunca he visto ninguna decisión entre su familia.
Pero a pesar de que a ella le dan mas libertades que a mi, ella por lo regular no hace nada malo, lo peor que le he conocido son las pedas de la secundaria, pero de ahí en fuera nada. Además ella es muy linda, es un poco mas alta que yo, delgadita y de buena figura. Con unos ojos azules que te puedes perder en ellos. Siempre ha tenido cantidad de pretendientes, pero hasta la fecha solo le he conocido dos novios. Y nunca le ha puesto el cuerno a ninguno de los dos.
Es muy perfeccionista en lo que hace y siempre esta entre los mejores estudiantes de la escuela, siempre esta estudiando y cuando no lo tiene que hacer esta leyendo un libro. Es muy buena escuchando y dando consejos. Y nunca puede faltar que me de un abrazo o que ella me pida uno, a veces la siento como insegura, siempre necesita que alguien le diga que la quiere. Es como un osito de peluche gigante.
Lastima que su forma de ser nos haya separado, siempre me gusto estar a su lado, tal vez después de esto vuelva a juntarme con ella, claro poniendo algunas reglas, para que deje de meterse en mi vida, si ella acepta podemos volver a convivir.
Me tengo ir Caro, pero mañana vengo a visitarte, por cierto mis papas te mandan saludos y todos esperamos que despiertes muy pronto, aunque se que no te va a gustar ya le prendí una veladora a mi virgencita en tu honor. Te quiero mucho.
sábado, 28 de julio de 2007
Carolina parte 1
MI MADRE
Recuerdo bien que fue lo que paso, era viernes y era mi cumpleaños, cumplí 21 años y mi novio me llevo a bailar, fuimos a una disco, recuerdo que discutimos, pero no recuerdo por que, la gente empezó a gritar y todos corrían a la salida, la disco estaba en llamas.
La gente se empujaba, yo trataba de salir, pero tambien trataba de localizar a Carlos pues lo había perdido de vista, fue algo tan rápido, escuche como tronaba el techo del lugar, voltee hacia arriba y vi como una de las luces iba a caer sobre mi. Después de eso ya no recuerdo nada, no se donde estoy, trato de abrir mis ojos o mover mi cuerpo pero no puedo.
Hasta ahora solo escucho los llantos de mi madre, que fueron los que me despertaron, ¿Acaso estaré muerta? ¿Así se siente cuando alguien muere?
Ahora mi madre toma mi mano, ¡lo estoy sintiendo!, me dice que me quiere mucho y que todo va a estar bien, entonces no estoy muerta, tal vez solo estoy inconsciente, ¿Cuánto tiempo llevo así? ¿Cómo estará Carlos?
Mi madre no me suelta la mano y no deja de llorar, no recuerdo cuando fue la ultima ves que mi madre me tomo de la mano, ya tiene bastante tiempo, creo que aun estaba en la prepa. De niña yo consideraba a mi mama como una amiga en quien podría confiar, pero de repente se volvió tan pedante y no me comprendía, a razón que iba creciendo tambien las reglas iban subiendo.
Dejo de ser mi amiga y se volvió más como un verdugo o un tirano, ahora esta aquí a mi lado, lamentando lo que me paso, por cierto ¿Cómo estará mi cuerpo? Posiblemente tenga un chichón por el golpe de la lámpara y nada más.
Desde que entre a la universidad mi mama, ya no me dejaba ir a fiestas o salir con mis amigas, se puso de un estricto, es mas hasta creo que Daniela le caía mal, como que hacia cara cada vez que hablaba de ella.
Bueno creo que ese es el trabajo de los padres hacernos la vida mas difícil o por lo menos solo a mi, por que a Rodrigo lo trata mejor que a mi, el no tiene limites para llegar y puede salir cuando el quiera y las veces que el quiera, no se me hace justo tenemos la misma edad, pero esta sociedad machista permite que el hombre tenga mas privilegios que las mujeres.
Mi madre a dejado de llorar, siento su aliento cerca de mi oreja, me esta susurrando algo.
Perdóname por no entenderte, perdóname por meterme en tu vida, pero sabes que todo lo que hice es por que te quiero, ojala pudiera dar la vida para que abrieras otra vez tus ojos, ¿sabes? A pesar de todo aun te sigo viendo como mi pequeña princesita, aunque no te guste, por favor mi niña se fuerte y no dejes de luchar, tienes que despertarte aun te queda mucha vida por delante.
Quien lo iba a pensar la gran señora Regina Ocampo, me esta pidiendo disculpas a mi, pues si debo de estar muy mal o de lo contrario mi madre nunca se rebajaría a esto. La he visto mil veces cometer errores y nunca aceptarlos. Es la gran señora que siempre ayuda al desprotegido y va a todas esas cenas de beneficencia, siempre pensé que es una manera que tiene ella para sentirse bien consigo misma, o tal vez lo hace para alejarse de sus responsabilices que tenia con mi papa, mi hermano y yo. Aunque responsabilidades nunca tuvo, la nana nos cuidaba, mi papa nos llevaba a la escuela y creo que nunca la vi dentro de la cocina.
Siempre apurada por vestirse bien y por criticar como me visto, el primer viernes de cada mes no faltaba la recepción en la casa, llegaba toda esa gente de mucho dinero y pocos modales, todos pavoneando sus millones, pero a la hora de hacer donativos, nadie tenia dinero.
Odiaba esas fiestas, cuando era mas chica me obligaban a estar ahí y escuchar todas las platicas aburridas que tenían que contar esa gente, sus viajes, sus carros, sus negocios y sobre todo sus tranzas. A Rodrigo al parecer siempre le gusto estar ahí, pero en lo que a mi concierne, en cuanto cumplí la mayoría de edad deje de asistir a esas fiestas.
Cuando estudiaba la primaria, mi madre nunca se acerco a mi para ayudarme a hacer la tarea como lo hacían las mamas de mis amigas, eso nunca me efecto ni me molesto, por que en las noches, por lo menos me dedicaba unos minutos para arroparme y darme las buenas noches. Hasta que entre a la secundaria me presto un poco mas de atención.
Un día me hablo muy seria, pensé que me iba a regañar, pues me hablo con ese tono, estaba muy nerviosa, aunque no había hecho nada, pero una nunca sabe, pero no, ella me hablo para decirme del ciclo de la mujer, de lo que me iba a pasar, me enseño mi primer toalla femenina y me explico como se usa, me dijo que mi pecho me iba a doler y que todo eso era normal en la vida de la mujer. A partir de ese día las pláticas con mi madre se hicieron comunes.
A ella le contaba absolutamente todo lo que me pasaba en la escuela, el primer novio, el primer beso, las peleas con mis amigas, lo que hacíamos en las fiestas y pijamadas. Al parecer nada de eso le molestaba, pues siempre me respondía con una sonrisa y me daba un buen consejo.
Cuando entre a la prepa, las cosas cambiaron un poco, ahí conocí a Daniela, mi mejor amiga, nos encanta ir a todas las fiestas, pero mi madre se volvió un poco mas estricta, aun le contaba todo, pero la gran mayoría de las veces en lugar de recibir la sonrisa y el consejo, recibía una mueca y un regaño, al principio no le hice caso todo se lo atribuí a la edad, ¿por que otra cosa mi madre cambiaria su agradable forma de ser?
Al final me aprendí de memoria todo el sermón que me decía mi madre cuando regresaba de las fiestas, nunca cambiaba nada, ni una sola palabra, siempre empezaba, “Carolina una muchacha decente no debe llegar a altas horas de la noche… bla bla bla”… y terminaba con, “que esta sea la ultima vez que ocurre, buenas noches”.
Luego llego la universidad, Daniela y yo entramos a la misma carrera, pues somos como uña y mugre, las buenas fiestas de la universidad, sinceramente son mejores que las de la prepa, hay mas alcohol, mas chicos y mejor música. Pero mi madre también cambio pero esta vez de una forma mas radical, ya no era el regaño normal después de cada fiesta, ya eran prohibiciones y castigos.
Ya no puedo ver a mi madre sin pelear, el desayuno es una tortura, parece interrogatorio, me prohíbe amistades ni siquiera le gusta como me visto, ya es una mujer amargada, lo he pensado y se que envidia mi vida y que a ella le gustaría ser joven otra vez, pero día a día se va acabando y su humor se va con ella.
Ahora esta aquí, llorando, sosteniendo mi mano y diciendo algunas oraciones, se que son de corazón y que si me quiere, pero también se que en cuanto salga del hospital, nada cambiara seguiremos con nuestras peleas.
El llanto de mi madre se ha callado otra vez, se oye una voz de un hombre, muy seria y fuerte, es la voz de mi padre, no escucho bien que es lo que dice, pero escucho que esa voz siempre tan fuerte y seria se esta quebrando, ahora son los dos lo que lloran, tengo que abrir mis ojos, mi relación con mi padre no es muy buena, pero nunca lo había escuchado llorar y me esta haciendo sentir muy mal, tengo que despertar.
MI PADRE
No importa cuanto empeño ponga, no los puedo abrir, ni siquiera los siento. Pero si siento esa mano pesada llena de dulzura que acaricia mi frente y mi cabello. Sigo oyendo el llanto de mi padre, intenta decirme algo, pero el llanto no me permite escucharlo bien, es tan duro escuchar llorar a un hombre, cuando la imagen que tienes de el es casi, casi un hombre de piedra, nunca fue bueno mostrando afecto.
Las únicas veces que nos abrazaba a mi hermano y a mi, era en navidad y en año nuevo, de ahí en fuera esa hombre nunca se acerco a nosotros, siempre ocupado en sus negocios.
Aunque pensándolo bien, me sorprende que este aquí, que no fue el mismo que me dijo que yo ya estaba muerta para el, cuando se entero que consumía drogas, digo el en sus tiempos seguro que también lo hacia y ahora se quiere hacer el muy santo. Además todo el mundo lo hace, no veo cual es el gran problema.
Su voz se ha aclarado un poco y puedo escuchar que es lo que dice. ¿Acaso eso es una oración? Que llore me sorprende, pero que rece es otra cosa. Eso si me asusta, el no pisa una iglesia ni por error, a menos que sea absolutamente necesario y me refiero a que solo lo hace cuando un cliente lo invita a un evento social.
Ahora esta aquí a un lado de mi, tocándome la frente, y diciendo oraciones que yo desconocía que el supiera. Ha terminado, me da un beso en la mejilla.
Te quiero mucho Carolina, por favor hija abre tus ojos necesito verlos una vez mas, necesito que la alegría con la que ves la vida me vuelva a contagiar, no concibo la vida sin ti, eres mi adoración, se que no te lo digo, pero trato de demostrarlo, por favor hija no te dejes vencer, demuéstrame que si eres fuerte y que vas a abrir tus ojos pronto.
Ahora escucho otra voz, es un hombre, pero esta voz no la conozco, es muy seria y fría, esta hablando con mi padre, no entiendo casi nada de lo que dice, utiliza palabras que en mi vida he escuchado, al parecer es el doctor que me esta cuidando. Aunque no entiendo todo lo que dice, ya me puedo hacer una idea de mi situación, aunque todavía me quedan algunas preguntas.
Lo que alcance a entender, el doctor le dijo que no se sabe a ciencia cierta cuando salga del coma, pues apenas han pasado diez horas desde al accidente, dijo que tengo una contusión en la cabeza, pero que no es tan grave como parece, que se van a concentrar mas en curar las quemaduras que tengo en mi cuerpo.
Ahora ya se que es sábado y que si estoy en un hospital. ¿Pero que tan graves son mis quemaduras? ¿Y en que parte del cuerpo las tengo? ¿Mi cara se habrá quemado?
¿Y Carlos? ¿Estará en el mismo hospital? Posiblemente el este bien y vendrá pronto a visitarme.
Ahora el doctor se ha salido, mi padre sigue a mi lado, aun toca mi frente pero esta en silencio, lo mas seguro es que su cuerpo este aquí, pero su mente ya debe de estar en lo que mas le importa, sus negocios, lo mas seguro es que por estar aquí el este perdiendo miles y miles de pesos y en cuanto salga del hospital y ya este mejor me lo echara en cara.
El señor Rodrigo De la Rivera, aquel señor que parece relojito suizo, se levanta a las 6 de la mañana, desayuna su pan francés, jugo de zanahoria y un café, termina exactamente a las 7:15 y sale de la casa, desconozco que haga en su oficina, pues solo iba cuando era niña, pero ahora ya mejor no nos hablamos, después llega las 8 de la noche, cena, ve las noticias y se duerme.
Claro a veces altera un poco su agenda y se da un tiempo para regañarme, como me gustaría no depender de el, ni seguir sus reglas tontas, en cuanto termine la carrera y pueda independizarme lo haré.
No se a que han venido estos dos, por mucho que me quieran se que no les agrado lo suficiente. Deberían dejarse de hipocresías y dejarme sola, ya despertare cuando sea el momento.
No quiero que entre nadie mas a mi cuarto, a menos que sea Carlos, así estaré mas tranquila por que sabría que el esta bien.
Ya no siento su mano, ¿Se habrá ido?
Nuevamente siento una mano en la frente y se perfectamente bien a quien pertenece, a mi hermanito, esta visita esta mucho mejor que la de mis padres, por lo menos se que el si viene de corazón.
Siento que estoy llorando y aunque no lo escuche se que el también lo esta, siempre hemos tenido esa capacidad de sentir lo que el otro esta sintiendo, aunque nacimos el mismo día no somos gemelos, pero de todos modos tenemos un lazo muy especial.
O al menos lo teníamos al principio, pero cada día ese lazo se hace mas delgado, pues cada quien tiene vidas diferentes, si lo quiero mucho, pero también discutimos mucho, casi nunca estamos de acuerdo y el como mis padres también opina mucho sobre mi vida.
Pero a el es fácil darle la vuelta.
MI HERMANO
Cuando éramos niños, Rodrigo y yo siempre estábamos juntos y jugábamos a las mismas cosas, había momentos que yo jugaba con sus vaqueros y soldados y el jugaba conmigo a las muñecas o a la casita. Siempre estudiamos en las mismas escuelas, pero a petición de mis padres nunca nos dejaron en el mismo salón, pero en el recreo siempre nos juntábamos para jugar.
Cuando estábamos en la secundaria, yo le presentaba a mis amigas y el me presentaba a sus amigos y luego venían las peleas, por que nos daba celos. Siempre terminaba peleándome con mis amigas y el con sus amigos, éramos demasiado cómicos.
También íbamos a las mismas fiestas, siempre me cuido y me permitía ser yo misma. Pero todo eso cambio cuando entramos a la prepa.
Se volvió mas serio y le importaba mas el estudio que las fiestas, anduvo un rato con Daniela, nunca supe por que terminaron, pero se que ahora se odian.
El se empezó a interesar más en los negocios de mi padre y lo acompaña la oficina y por eso disfruta quedarse a platicar en las fiestas de caridad. Cada día lo siento más alejado de mí.
Ahora se dedica a criticar a mis amistades y a mis novios, bueno a casi todos, al parecer Carlos le cae bien o le es indiferente por que de él no se ha quejado, bueno aun.
Por fin me habla.
Ratona, despierta por favor, siento que me hace falta una gran parte de mi, no voy a poder ser fuerte sin ti, tu eres mi otra mitad. Tienes prohibido darte por vencida, aun tenemos que realizar nuestros sueños y nos falta realizar ese viaje a roma que nos prometimos. No te lo tengo que decir, pero sabes que te quiero, yo no… yo no…
Ha comenzado a llorar, ya no lo entiendo, pero lo comprendo todo, ahora me abraza, quiero que se quede así y que no me suelte nunca. El también me hace mucha falta en este momento.
Solo hasta que el entro, pude sentir la verdadera soledad en al que me encuentro, tengo que despertar y decirle al Ratón que también lo quiero.
Recuerdo bien que fue lo que paso, era viernes y era mi cumpleaños, cumplí 21 años y mi novio me llevo a bailar, fuimos a una disco, recuerdo que discutimos, pero no recuerdo por que, la gente empezó a gritar y todos corrían a la salida, la disco estaba en llamas.
La gente se empujaba, yo trataba de salir, pero tambien trataba de localizar a Carlos pues lo había perdido de vista, fue algo tan rápido, escuche como tronaba el techo del lugar, voltee hacia arriba y vi como una de las luces iba a caer sobre mi. Después de eso ya no recuerdo nada, no se donde estoy, trato de abrir mis ojos o mover mi cuerpo pero no puedo.
Hasta ahora solo escucho los llantos de mi madre, que fueron los que me despertaron, ¿Acaso estaré muerta? ¿Así se siente cuando alguien muere?
Ahora mi madre toma mi mano, ¡lo estoy sintiendo!, me dice que me quiere mucho y que todo va a estar bien, entonces no estoy muerta, tal vez solo estoy inconsciente, ¿Cuánto tiempo llevo así? ¿Cómo estará Carlos?
Mi madre no me suelta la mano y no deja de llorar, no recuerdo cuando fue la ultima ves que mi madre me tomo de la mano, ya tiene bastante tiempo, creo que aun estaba en la prepa. De niña yo consideraba a mi mama como una amiga en quien podría confiar, pero de repente se volvió tan pedante y no me comprendía, a razón que iba creciendo tambien las reglas iban subiendo.
Dejo de ser mi amiga y se volvió más como un verdugo o un tirano, ahora esta aquí a mi lado, lamentando lo que me paso, por cierto ¿Cómo estará mi cuerpo? Posiblemente tenga un chichón por el golpe de la lámpara y nada más.
Desde que entre a la universidad mi mama, ya no me dejaba ir a fiestas o salir con mis amigas, se puso de un estricto, es mas hasta creo que Daniela le caía mal, como que hacia cara cada vez que hablaba de ella.
Bueno creo que ese es el trabajo de los padres hacernos la vida mas difícil o por lo menos solo a mi, por que a Rodrigo lo trata mejor que a mi, el no tiene limites para llegar y puede salir cuando el quiera y las veces que el quiera, no se me hace justo tenemos la misma edad, pero esta sociedad machista permite que el hombre tenga mas privilegios que las mujeres.
Mi madre a dejado de llorar, siento su aliento cerca de mi oreja, me esta susurrando algo.
Perdóname por no entenderte, perdóname por meterme en tu vida, pero sabes que todo lo que hice es por que te quiero, ojala pudiera dar la vida para que abrieras otra vez tus ojos, ¿sabes? A pesar de todo aun te sigo viendo como mi pequeña princesita, aunque no te guste, por favor mi niña se fuerte y no dejes de luchar, tienes que despertarte aun te queda mucha vida por delante.
Quien lo iba a pensar la gran señora Regina Ocampo, me esta pidiendo disculpas a mi, pues si debo de estar muy mal o de lo contrario mi madre nunca se rebajaría a esto. La he visto mil veces cometer errores y nunca aceptarlos. Es la gran señora que siempre ayuda al desprotegido y va a todas esas cenas de beneficencia, siempre pensé que es una manera que tiene ella para sentirse bien consigo misma, o tal vez lo hace para alejarse de sus responsabilices que tenia con mi papa, mi hermano y yo. Aunque responsabilidades nunca tuvo, la nana nos cuidaba, mi papa nos llevaba a la escuela y creo que nunca la vi dentro de la cocina.
Siempre apurada por vestirse bien y por criticar como me visto, el primer viernes de cada mes no faltaba la recepción en la casa, llegaba toda esa gente de mucho dinero y pocos modales, todos pavoneando sus millones, pero a la hora de hacer donativos, nadie tenia dinero.
Odiaba esas fiestas, cuando era mas chica me obligaban a estar ahí y escuchar todas las platicas aburridas que tenían que contar esa gente, sus viajes, sus carros, sus negocios y sobre todo sus tranzas. A Rodrigo al parecer siempre le gusto estar ahí, pero en lo que a mi concierne, en cuanto cumplí la mayoría de edad deje de asistir a esas fiestas.
Cuando estudiaba la primaria, mi madre nunca se acerco a mi para ayudarme a hacer la tarea como lo hacían las mamas de mis amigas, eso nunca me efecto ni me molesto, por que en las noches, por lo menos me dedicaba unos minutos para arroparme y darme las buenas noches. Hasta que entre a la secundaria me presto un poco mas de atención.
Un día me hablo muy seria, pensé que me iba a regañar, pues me hablo con ese tono, estaba muy nerviosa, aunque no había hecho nada, pero una nunca sabe, pero no, ella me hablo para decirme del ciclo de la mujer, de lo que me iba a pasar, me enseño mi primer toalla femenina y me explico como se usa, me dijo que mi pecho me iba a doler y que todo eso era normal en la vida de la mujer. A partir de ese día las pláticas con mi madre se hicieron comunes.
A ella le contaba absolutamente todo lo que me pasaba en la escuela, el primer novio, el primer beso, las peleas con mis amigas, lo que hacíamos en las fiestas y pijamadas. Al parecer nada de eso le molestaba, pues siempre me respondía con una sonrisa y me daba un buen consejo.
Cuando entre a la prepa, las cosas cambiaron un poco, ahí conocí a Daniela, mi mejor amiga, nos encanta ir a todas las fiestas, pero mi madre se volvió un poco mas estricta, aun le contaba todo, pero la gran mayoría de las veces en lugar de recibir la sonrisa y el consejo, recibía una mueca y un regaño, al principio no le hice caso todo se lo atribuí a la edad, ¿por que otra cosa mi madre cambiaria su agradable forma de ser?
Al final me aprendí de memoria todo el sermón que me decía mi madre cuando regresaba de las fiestas, nunca cambiaba nada, ni una sola palabra, siempre empezaba, “Carolina una muchacha decente no debe llegar a altas horas de la noche… bla bla bla”… y terminaba con, “que esta sea la ultima vez que ocurre, buenas noches”.
Luego llego la universidad, Daniela y yo entramos a la misma carrera, pues somos como uña y mugre, las buenas fiestas de la universidad, sinceramente son mejores que las de la prepa, hay mas alcohol, mas chicos y mejor música. Pero mi madre también cambio pero esta vez de una forma mas radical, ya no era el regaño normal después de cada fiesta, ya eran prohibiciones y castigos.
Ya no puedo ver a mi madre sin pelear, el desayuno es una tortura, parece interrogatorio, me prohíbe amistades ni siquiera le gusta como me visto, ya es una mujer amargada, lo he pensado y se que envidia mi vida y que a ella le gustaría ser joven otra vez, pero día a día se va acabando y su humor se va con ella.
Ahora esta aquí, llorando, sosteniendo mi mano y diciendo algunas oraciones, se que son de corazón y que si me quiere, pero también se que en cuanto salga del hospital, nada cambiara seguiremos con nuestras peleas.
El llanto de mi madre se ha callado otra vez, se oye una voz de un hombre, muy seria y fuerte, es la voz de mi padre, no escucho bien que es lo que dice, pero escucho que esa voz siempre tan fuerte y seria se esta quebrando, ahora son los dos lo que lloran, tengo que abrir mis ojos, mi relación con mi padre no es muy buena, pero nunca lo había escuchado llorar y me esta haciendo sentir muy mal, tengo que despertar.
MI PADRE
No importa cuanto empeño ponga, no los puedo abrir, ni siquiera los siento. Pero si siento esa mano pesada llena de dulzura que acaricia mi frente y mi cabello. Sigo oyendo el llanto de mi padre, intenta decirme algo, pero el llanto no me permite escucharlo bien, es tan duro escuchar llorar a un hombre, cuando la imagen que tienes de el es casi, casi un hombre de piedra, nunca fue bueno mostrando afecto.
Las únicas veces que nos abrazaba a mi hermano y a mi, era en navidad y en año nuevo, de ahí en fuera esa hombre nunca se acerco a nosotros, siempre ocupado en sus negocios.
Aunque pensándolo bien, me sorprende que este aquí, que no fue el mismo que me dijo que yo ya estaba muerta para el, cuando se entero que consumía drogas, digo el en sus tiempos seguro que también lo hacia y ahora se quiere hacer el muy santo. Además todo el mundo lo hace, no veo cual es el gran problema.
Su voz se ha aclarado un poco y puedo escuchar que es lo que dice. ¿Acaso eso es una oración? Que llore me sorprende, pero que rece es otra cosa. Eso si me asusta, el no pisa una iglesia ni por error, a menos que sea absolutamente necesario y me refiero a que solo lo hace cuando un cliente lo invita a un evento social.
Ahora esta aquí a un lado de mi, tocándome la frente, y diciendo oraciones que yo desconocía que el supiera. Ha terminado, me da un beso en la mejilla.
Te quiero mucho Carolina, por favor hija abre tus ojos necesito verlos una vez mas, necesito que la alegría con la que ves la vida me vuelva a contagiar, no concibo la vida sin ti, eres mi adoración, se que no te lo digo, pero trato de demostrarlo, por favor hija no te dejes vencer, demuéstrame que si eres fuerte y que vas a abrir tus ojos pronto.
Ahora escucho otra voz, es un hombre, pero esta voz no la conozco, es muy seria y fría, esta hablando con mi padre, no entiendo casi nada de lo que dice, utiliza palabras que en mi vida he escuchado, al parecer es el doctor que me esta cuidando. Aunque no entiendo todo lo que dice, ya me puedo hacer una idea de mi situación, aunque todavía me quedan algunas preguntas.
Lo que alcance a entender, el doctor le dijo que no se sabe a ciencia cierta cuando salga del coma, pues apenas han pasado diez horas desde al accidente, dijo que tengo una contusión en la cabeza, pero que no es tan grave como parece, que se van a concentrar mas en curar las quemaduras que tengo en mi cuerpo.
Ahora ya se que es sábado y que si estoy en un hospital. ¿Pero que tan graves son mis quemaduras? ¿Y en que parte del cuerpo las tengo? ¿Mi cara se habrá quemado?
¿Y Carlos? ¿Estará en el mismo hospital? Posiblemente el este bien y vendrá pronto a visitarme.
Ahora el doctor se ha salido, mi padre sigue a mi lado, aun toca mi frente pero esta en silencio, lo mas seguro es que su cuerpo este aquí, pero su mente ya debe de estar en lo que mas le importa, sus negocios, lo mas seguro es que por estar aquí el este perdiendo miles y miles de pesos y en cuanto salga del hospital y ya este mejor me lo echara en cara.
El señor Rodrigo De la Rivera, aquel señor que parece relojito suizo, se levanta a las 6 de la mañana, desayuna su pan francés, jugo de zanahoria y un café, termina exactamente a las 7:15 y sale de la casa, desconozco que haga en su oficina, pues solo iba cuando era niña, pero ahora ya mejor no nos hablamos, después llega las 8 de la noche, cena, ve las noticias y se duerme.
Claro a veces altera un poco su agenda y se da un tiempo para regañarme, como me gustaría no depender de el, ni seguir sus reglas tontas, en cuanto termine la carrera y pueda independizarme lo haré.
No se a que han venido estos dos, por mucho que me quieran se que no les agrado lo suficiente. Deberían dejarse de hipocresías y dejarme sola, ya despertare cuando sea el momento.
No quiero que entre nadie mas a mi cuarto, a menos que sea Carlos, así estaré mas tranquila por que sabría que el esta bien.
Ya no siento su mano, ¿Se habrá ido?
Nuevamente siento una mano en la frente y se perfectamente bien a quien pertenece, a mi hermanito, esta visita esta mucho mejor que la de mis padres, por lo menos se que el si viene de corazón.
Siento que estoy llorando y aunque no lo escuche se que el también lo esta, siempre hemos tenido esa capacidad de sentir lo que el otro esta sintiendo, aunque nacimos el mismo día no somos gemelos, pero de todos modos tenemos un lazo muy especial.
O al menos lo teníamos al principio, pero cada día ese lazo se hace mas delgado, pues cada quien tiene vidas diferentes, si lo quiero mucho, pero también discutimos mucho, casi nunca estamos de acuerdo y el como mis padres también opina mucho sobre mi vida.
Pero a el es fácil darle la vuelta.
MI HERMANO
Cuando éramos niños, Rodrigo y yo siempre estábamos juntos y jugábamos a las mismas cosas, había momentos que yo jugaba con sus vaqueros y soldados y el jugaba conmigo a las muñecas o a la casita. Siempre estudiamos en las mismas escuelas, pero a petición de mis padres nunca nos dejaron en el mismo salón, pero en el recreo siempre nos juntábamos para jugar.
Cuando estábamos en la secundaria, yo le presentaba a mis amigas y el me presentaba a sus amigos y luego venían las peleas, por que nos daba celos. Siempre terminaba peleándome con mis amigas y el con sus amigos, éramos demasiado cómicos.
También íbamos a las mismas fiestas, siempre me cuido y me permitía ser yo misma. Pero todo eso cambio cuando entramos a la prepa.
Se volvió mas serio y le importaba mas el estudio que las fiestas, anduvo un rato con Daniela, nunca supe por que terminaron, pero se que ahora se odian.
El se empezó a interesar más en los negocios de mi padre y lo acompaña la oficina y por eso disfruta quedarse a platicar en las fiestas de caridad. Cada día lo siento más alejado de mí.
Ahora se dedica a criticar a mis amistades y a mis novios, bueno a casi todos, al parecer Carlos le cae bien o le es indiferente por que de él no se ha quejado, bueno aun.
Por fin me habla.
Ratona, despierta por favor, siento que me hace falta una gran parte de mi, no voy a poder ser fuerte sin ti, tu eres mi otra mitad. Tienes prohibido darte por vencida, aun tenemos que realizar nuestros sueños y nos falta realizar ese viaje a roma que nos prometimos. No te lo tengo que decir, pero sabes que te quiero, yo no… yo no…
Ha comenzado a llorar, ya no lo entiendo, pero lo comprendo todo, ahora me abraza, quiero que se quede así y que no me suelte nunca. El también me hace mucha falta en este momento.
Solo hasta que el entro, pude sentir la verdadera soledad en al que me encuentro, tengo que despertar y decirle al Ratón que también lo quiero.
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